“Todas las personas somos distintas y podemos realizar actividades en diferentes áreas. Solamente hace falta ver qué apoyos necesita cada uno para que, de esta manera, todos nos incluyamos en una sociedad tan diversa como la mexicana”

Rubén Solano Pelayo

Por Diana Georgina Durán

La Fundación John Langdon Down reanudó las actividades acuáticas para niños y adultos, en la Ciudad de México, con las medidas necesarias de sanidad ante la pandemia mundial del COVID 19, desde agosto del año pasado.

El profesor de natación Rubén Solano Pelayo, del turno vespertino, refiere que la asociación tiene como misión general “promover los Derechos Humanos, la dignidad y el potencial de las personas con síndrome de Down mejorando su calidad de vida”. Sin embargo, las clases están abiertas a todo público.

Rubén Solano Pelayo, Profesor de natación.

También ofrecen diversas actividades como son educación de intervención temprana, maternal, preescolar, primaria especial, terapia de lenguaje, computación, ludoteca, música, danza, teatro, educación socio-emocional, clínica y psicología, arte y una cafetería atendida por personas con este síndrome.

La cafetería se llama 3-21 en la que “los chicos atienden, en colaboración con personas que trabajan en la fundación, la preparación de alimentos, y bebidas según sus habilidades.” También hacen la función de meseras y meseros además de que colaboran en la limpieza del espacio, comentó Rubén Solano.

Como medidas sanitarias y de seguridad adaptaron los carriles de la alberca, disminuyeron el número de participantes (uno por carril), instalaron de manera permanente un tapete sanitizante, gel antibacterial, y la medición de temperatura de todas las personas que ingresan a las instalaciones.

Asimismo, colocaron señalamientos que marcan la sana distancia y se estableció, en el reglamento, que las personas pueden permanecer máximo 10 minutos en el vestidor.

Como maestro, menciona que el mayor reto al trabajar con personas que le temen mucho al agua, sean niñas o niños e incluso personas de edad adulta, con síndrome de Down o no, es lograr que no se paralicen y, por lo tanto, implementa juegos, canciones y técnicas de relajación para generar confianza ante él y enfrentar sus fobias.

En el turno vespertino, actualmente cuentan con 14 inscritos, número descendiente a los 25 que había antes de la pandemia.

Dentro de las medidas han establecido horarios de acuerdo con la edad, intereses y necesidades de las personas. “Atendemos todas las edades, desde niños de 6 meses en clases de macronatación y adultos que van por ejercicio o recuperación, hasta mayores de 60 años”.

Con los alumnos más pequeños trabajan habilidades de familiarización en el agua, con alumnos más grandes la iniciación deportiva y habilidades específicas en el agua. En el caso de los adultos se toman en cuenta diferentes objetivos y niveles ya que “algunos van por terapia, otros para aprender a nadar y algunos a entrenamientos deportivos”.

En el ámbito profesional, Rubén Solano, ha participado “desde los 18 años en torneos de natación en aguas abiertas, carreras de 21 km y el triatlón en su distancia Sprint que incluye 750 metros nadando, 20 km de ciclismo y una carrera de 5 km. Además de que obtuve el primer lugar en el Triatlón de Ixtapa en 2011”, puntualizó.

Su experiencia al trabajar con personas que tienen diferentes capacidades especiales empezó como voluntario en campamentos recreativos, becario en un Centro de Atención Múltiple y en eventos deportivos para dicha población.

 “Desafortunadamente, aún existe mucha discriminación hacia las personas con discapacidades por parte de la gente y algunas instituciones; sin embargo, fundaciones y personas continuamos luchando por sus derechos ya que, desde mi perspectiva, todas las personas somos distintas y podemos realizar actividades en diferentes áreas. Solamente hace falta ver qué apoyos necesita cada uno para que de esta manera, todos nos incluyamos en una sociedad tan diversa como la mexicana”, finalizó el profesor.

La Fundación John Langdon Down está en Selva # 4 Insurgentes, Cuicuilco. Es la primera organización conocida en su género al otorgar atención especializada; para mayor información y/o entregar donativos puede hacerlo a través de Instagram (fjldown) o al número telefónico 56668580.

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