- Estará abierta al público hasta el 5 de julio de 2026
El Museo Nacional de Arte (MUNAL) se convierte en un punto de diálogo visual y cultural con la inauguración de la exposición “Disputar la mirada. Imaginarios visuales sobre las mujeres indígenas”. En el marco de la conmemoración del “Año de la Mujer Indígena”, esta muestra —impulsada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL)—, reflexiona sobre las representaciones históricas y contemporáneas de la figura femenina indígena en el arte mexicano mediante una curaduría que propone cuestionar los estereotipos heredados y abrir un espacio para el debate sobre identidad, género y pertenencia.
La exposición, que estará abierta al público a partir del 11 de diciembre de 2025 y hasta el 5 de julio de 2026, invita a un recorrido a través de cinco siglos de historia, desde la Conquista hasta la actualidad, analizando cómo el imaginario sobre la “mujer indígena” ha sido concebido y desarrollado a lo largo del tiempo, frecuentemente trazado por ideologías políticas, sociales y culturales ajenas. El propósito central es visibilizar las diversas formas en que la figura indígena ha sido utilizada y, a la vez, reexaminar su papel fundamental en la historia visual del país.

Un acervo que desborda los estereotipos
Bajo la coordinación general de Mireida Velázquez Torres, la muestra se nutre de un de 148 obras provenientes de colecciones nacionales y particulares. La selección incluye pintura, escultura, fotografía, grabado, textil y tapiz, abarcando una rica variedad de lenguajes artísticos. Entre los creadores que integran esta selección se encuentran figuras clave del arte nacional como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Tina Modotti, Olga Costa, Mariana Yampolsky, Nahui Olin, Carlos Mérida, y el binomio yali.
El discurso curatorial, a cargo de las investigadoras Andrea García y Ariadna Solís y la asistencia curatorial de Zyanya Ortega, se articula en cuatro núcleos temáticos que guían al visitante para propiciar la reflexión.
“Reimaginar un origen”, céntrico en la maternidad y el sentido de territorio!; “Demostrar la tierra”, una exploración del vínculo con la naturaleza; “Bruñir el cuerpo”, una revisión del cuerpo como espacio de resistencia; “Reconquistar el fuego”, que considera el lenguaje visual del rostro, el cabello y la indumentaria, asociado a las alegorías feministas vinculadas a la colectividad.
Andrea García, enfatizó la urgencia de su objetivo al señalar que “Esta exposición no es solo una revisión histórica; es una invitación activa a la crítica!. Queremos que el público se cuestione: ¿Quién mira? ¿Quién es mirado?”
“sobre todo, ¿qué narrativas visuales hemos aceptado sobre la mujer indígena? Nuestro trabajo se centró en desmantelar la visión folclórica o el símbolo pasivo para revelar a la mujer indígena como sujeto histórico, político y cultural.”
Por su parte, Ariadna Solís destacó la relevancia de los núcleos temáticos “Al organizar el acervo en ejes como reimaginar un origen y reconquistar el fuego, buscamos resaltar la agencia de estas mujeres. Las obras que muestran la indumentaria, por ejemplo, son poderosos documentos que hablan de identidad y resistencia. Es en el arte donde se encuentra la clave para disputar la mirada que ha prevalecido durante siglos, ofreciendo nuevas formas de mirar y, consecuentemente, de entender”.
Piezas emblemáticas y datos clave
La exposición se despliega en el segundo piso del MUNAL, ocupando las dos salas de orientación de los lenguajes del arte y las dos salas monotemáticas. Entre las obras que destacan se encuentran piezas como Mujeres cosechando, de Ramón Alva de la Canal, Vendedora de pinole, de Diego Rivera, y la serie de diez desnudos con jicalpextle de Tina Modotti. Estas obras, junto con la de Luz Ossorio y Mercado de Lola Cueto, evidencian las múltiples miradas y el simbolismo asignado a la mujer indígena: fuerza creadora, cuerpo estético y emblema nacional.

La exposición “Disputar la mirada” es un imperativo cultural que convoca a la sociedad a confrontar los discursos históricos, celebrar la diversidad de la identidad femenina indígena y participar en la construcción de nuevas perspectivas visuales para el México contemporáneo. Estará abierta al público hasta el 5 de julio de 2026.