• Rodolfo Naró mantuvo un diálogo con jóvenes sobre su labor como escritor
  • Compartió en la FILEY el primer poema escrito en su teléfono celular; lo dedicó a Runa, su gata.

Por Daniela HiIlman

En un encuentro con juventudes en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY), Rodolfo Naró compartió su experiencia y proceso como escritor. El autor reconoció que lo que más disfruta de escribir es conversar con sus lectoras y lectores, conocer que algunas personas se identifican con lo que escribe, además de vivir una catarsis sacando aquello que ya no necesita.

En su poesía, se presenta tal cual es, sin caretas. Así quisiera que sus lectores se quiten las caretas, se presenten y sientan el amor y la vida y el desamor tal cual lo ha vivido y expuesto en sus poemas.

Afirmó que su escritura busca ayudar a sus lectores a reconocer sus propias emociones.  

Toto tomada de @RNaró en Twitter.

Respondiendo las preguntas de sus interlocutores, comentó que los escritores trabajan mucho en solitario, deben tener una humildad enorme para poder aceptar las negativas de las editoriales o cuando a un editor no les gusta su trabajo.

“Soy el principal motor de mi poesía”, aseguró, mientras compartió e cuando empezó a publicar, él pagó la producción e impresión de sus primeros dos títulos. No había nadie que estuviera detrás de él para concretar sus libros.

Como poeta, Naró va escribiendo sobre su propia vida. Reveló que se inspira en lo que sueña, en lo que va sufriendo, en su propia experiencia. “Soy el caso del poeta autobiográfico. ‘Octavio Paz dijo alguna vez que los poetas no deberían hacer su autobiografía’, pues ya sus poemas lo son.” 

Con respecto a la creación de sus obras, dijo que para iniciar planea “sobre todo las novelas; cuando voy a escribir, el proceso creativo consiste en que el principio y el final ya los tengo”, comenta la historia, piensa en pros y contras, y cuando ya se siente seguro empieza a escribir. (buscar sinónimo para sustituir en la primera línea)

“En el caso de la poesía, soy el tipo de poeta al que le llega la inspiración de un flashazo. Yo no escojo al poema, él me escoge a mí. La poesía es un viaje interior y la novela un viaje al exterior. Cuando tengo muchas dudas, estoy triste o tengo cuestionamientos, escribo poesía y cuando quiero -un poco- olvidarme de mí, escribo novela y hago un viaje al exterior”.

El finalista del Premio Planeta de Novela 2006 empezó a escribir poesía a los 15 años cuando tuvo su primer encuentro con el amor.

Los días inútiles (1985-1995) reúne sus poemas escritos -de los 18 a los 25 años- a partir de los poetas que descubrió en la secundaria como fueron Amado Nervo, Federico García Lorca, Rubén Darío y Manuel Acuña, entre otros. Se dio cuenta que -retomando los recursos que ellos usaban- podía escribir porque narran situaciones como las que él estaba viviendo en ese momento.

Señaló que también explora su parte femenina en su trabajo. “Trato de conocerme más a mi mismo y conocer ese otro yo que a veces siento que no conozco”, pues para él las mujeres son un gran misterio que ha querido explicarse. 

En ese sentido mencionó que su obra más polémica podría ser Cállate niña “que es muy fuerte y muy erótica”, y la cual fue escrita como si el propio autor fuese una mujer. Despertó eso porque era extraño que un hombre pudiera expresar los sufrimientos y vivencias de una mujer.

“Quiero remover emociones”, explicó; pues pretende que el lector se cuestione a partir de sus novelas o de sus libros de poesía. “Creo que una vida sin cuestionamientos no es una vida bien vivida, tenemos que buscar respuestas”. 

Sobre obtener reconocimiento como escritor, Naró reflexionó que pudo haberse dado con el libro de poesía Del rojo al púrpura, publicado en el año 2000. “Me dio más visibilidad entre mis colegas poetas y escritores. Es un título que me siguieron pidiendo,” por lo que lo retomó para integrarlo junto con otros poemas en el libro Lo que dejó tu adiós.

“Yo escribo primero para mí y después los libros van encontrando sus propios lectores”, asegura. Aunque su obra no se dirije  específicamente a los y las jóvenes, considera que su poesía y sus cuestionamientos existenciales son tan básicos que se sienten identificados.

Al ser cuestionado sobre el libro de su autoría que más ha leído respondió que “escribir es borrar, es borrar y volver a escribir”, “una primera versión nunca es la que se va a publicar” y en ese proceso lee sus obras varias veces, pues los retoma para corregir y mientras va leyendo les va descubriendo nuevas cosas, nuevos episodios.

Por ejemplo, le llevó 10 años llegar a la versión final de su primera novela El orden infinito, tras un aproximado de 15 lecturas. Cuando la concluyó inicialmente era de 500 páginas, luego la redujo a 250. Ha sido similar con sus siguientes obras narrativas.

Particularmente para su antología Elegir el fuego, que reúne sus trabajos escritos a lo largo de una década (2005-2015), compartió que estuvo “reescribiendo los poemas, quitando, poniendo nuevos, tirando a la basura. Esas relecturas hacen que uno vaya adquiriendo un poco más de experiencia en la escritura”.

El encuentro se coronó con la lectura de su primer poema escrito -dos noches antes del evento- en su celular, inspirado en su gata.

RUNA 

Runa me cuida,

es mis ojos de noche 

y mi sombra de día

Siempre al acecho de mis emociones

salta entre mis pasos cuando

recorro el mismo camino sin medida

Ella sabe cuando me equivoco 

antes de que yo lo sepa

Muerde mis pensamientos si son

una pésima idea

Runa es como la noche

llena de ideas y promesas

Todos los días son iguales con ella 

aunque a diario a su lado

yo me sienta distinto

Seguro de tener quien me quiera.

Naró adelantó que su próximo libro de poesía incluirá los poemas que ha estado escribiendo desde 2015 y hasta 2025, y aseveró que los guardará para publicar un libro en 2026.

Para concluir ofreció continuar el diálogo a través de sus redes sociales en FB, Twitter e IG donde se encuentra como Rodolfo Naró.

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