Por Salma Fano

Cecilia Torres es una estudiante de diseño gráfico que tiñe su camino en el mundo de la ilustración con colores resplandecientes que revelan su personalidad amable y fuerte, pues tiene claro lo que quiere transmitirle al mundo y lo que la conecta a él. Para ella pintar la vida cotidiana “es liberador, de alguna forma”.

Su primer acercamiento al diseño fue gracias a su amiga Azul, quien también es fanática del arte y quien le enseñó a notar los detalles de la ilustración que existen en nuestro alrededor y a entender la importancia de este arte. “A raíz de este interés del diseño y el dibujo surge para mí la ilustración, que es como, por así decirlo, una mezcla de ambas. Yo creo que la ilustración es el dibujo con intención, a veces acompañado de un texto, pero, principalmente, es a raíz de un tema. Mientras un dibujo es más como hacerlo a la libertad de mi alma, una ilustración es un poco más concreto y más, por así decirlo, empático con la persona que lo está viendo. A mí me gusta mucho trabajar en esa línea de dibujo e ilustración.” Para ella la ilustración tiene un significado muy personal:

“para mí creo que es poder expresar lo que no puedo poner en palabras, es evocar o tratar de liberar un poco la mente y el cuerpo.”

Cecilia Torres

-He visto que te gusta ilustrar historias de injusticia social, ¿crees que a través del arte puedes cambiarlas?

-Es interesante porque un tiempo en el que yo estuve haciendo cosas, también estuve haciendo fanzines y básicamente todo lo que estaba dibujando no era para nada político, era […] cosas que de alguna forma distrajeran a las personas y me distrajeran a mí de todo el caos del mundo, pero creo que sí llega un punto, principalmente ahorita en esta situación, en donde ya no puedo separar, lo político ya forma parte de mi día a día y entonces creo que eso también se está viendo reflejado un poco en mis dibujos.

Como una artista que busca dar voz a las causas más cercanas a ella, Cecilia ha creado algunas ilustraciones para el comité feminista UAM, al cual pertenece, pues afirma ser “alguien abiertamente feminista”. Asimismo, creó una ilustración en honor al fallecido ambientalista Homero Gómez. “Entonces sí, ahorita sí me está agarrando mucho el tinte político.”

“Y en cuanto a si creo que puedo cambiar el mundo… No lo sé, no sé si mis dibujos puedan cambiarlo, […] al final del día el cambio es colectivo, si hacemos que la gente preste atención, mientras más personas presten atención a un problema más probabilidades hay de solucionarlo. Entonces, a lo mejor y sí podría ser un granito de arena, una gota que pueda ayudar.”

No es violencia es resistencia, de Cecilia Torres

-¿Hay otro tipo de historias que te guste retratar también?

-Hubo un tiempo en el que estaba muy metida en el cómic, pero cotidiano, involucrando cosas que apelaran a las personas, algo que me pasa a mí que a lo mejor los demás se pueden sentir identificados. Pero últimamente me doy cuenta que lo que dibujo es reflejo de lo que veo. También hubo un tiempo en donde me basé mucho en la vida cotidiana, me encantaba dibujar puestos de la calle o edificios o carros o botes de basura; ahorita que estoy encerrada creo que hasta eso se nota un poco más en mis dibujos, que lo que estoy viendo son imágenes de internet, lo que me entero de las redes sociales y, básicamente, yo creo que por ahí se lleva mucho lo que yo trato de retratar.

-¿Crees que estar encerrada, en la cuarentena, ha afectado o ayudado a tu creatividad?

-Yo creo que sí me ha conflictuado mucho, el aspecto de dónde agarro inspiración se limita mucho y también me deja mucho tiempo con mis pensamientos y me invaden las dudas.

Un artista está en una búsqueda perpetua de historias, inspiración, sentimientos y pensamientos que retratar; también hay quienes navegan constantemente en el océano de las técnicas artísticas y Cecilia logra eso muy bien: “Ahorita estoy explorando plenamente lo digital, estoy usando mi tableta y con ella me baso para hacer todo, pero soy muy fan de lo análogo y la fotografía, pero, principalmente, ahorita estoy en lo digital.”

“Paso por estas etapas en donde me obsesiono con dibujar una cosa, antes eran puestos y ahorita estoy obsesionada con los animales y la naturaleza, principalmente porque me dan ganas de huir de todo, a donde me alcance el mundo y vivir con animales nada más, pero he aprendido a aprovechar: sé que ahorita estoy obsesionada con animales y voy a exprimirlo lo más que pueda porque va a haber un punto en el que ya no voy a querer dibujar animales, entonces ahorita me dejo llevar y trato de explorar todo.”

A raíz de que unos amigos le pidieron unas ilustraciones y las críticas fueron positivas, Cecilia decidió abrir pedidos al público general:

“Ahorita quise abrir más mis comisiones. Que las personas me pudieran decir qué animales quisieran que dibujara, algo más personalizado, algo que sea como el individuo.”

-¿Es algo que vas a abrir por etapas? Es decir, ¿Que tal vez por tener muchos pedidos las cierres y luego vuelvas a abrir más?

-La verdad es que no soy la mejor organizándome […], no lo he pensado a futuro, pero espero que sí pueda volverse algo más estable.

-¿Tienes una idea de en qué te gustaría trabajar?

-Quiero ser freelancer, pero llego a la conclusión de que trabajar un tiempo en una empresa me va a ayudar mucho, en la experiencia y el saber cómo funcionan las cosas, y ya después de ahí sí me gustaría separarme y hasta crear mi propia casa de diseño.

-Vi que alguien comentó en una de tus publicaciones que estaba un poco caro tu trabajo, pero alguien le respondió que es por el trabajo del artista, que muchas veces menosprecian. ¿Te pasa seguido? ¿Cómo respondes?

-No me afectó, nada más me sorprendió que mis cosas pudieran tener algún tipo de controversia. Yo ya he vendido, he estado en ferias de ilustración, en ferias de dibujos, vendiendo con mis compañeros y no había tenido ese problema. A lo mejor y algunas personas ya lo habían pensado porque en algún momento llegué a ver que las cosas que yo vendía eran a veces un poco más caras que lo que vendían mis compañeras, sin embargo yo no lo consideraba tan caro a como estaba todo lo demás, siento que en los precios de mis cosas luego sí me paso en lo barato que lo pongo, porque, principalmente, creo que es un tema muy tabú en nuestra profesión, o sea, no nos enseñan a cobrar, […] También creo que estamos muy acostumbrados a ese diseño barato: ‘te lo hago en una aplicación, tu lona en power point, me das $200 y ya con eso’. Es algo que he estado aprendiendo, no había tenido algún problema como tal con otras personas, pero sí conmigo, como ‘a lo mejor lo estoy poniendo muy barato’ o ‘lo estoy poniendo muy caro’ y sí es un conflicto que estoy tratando de solucionar, pero llego a fases diciendo ‘yo sé las horas que tardo haciendo algo, yo sé que si voy a aceptar una comisión voy a ponerle todo de mí’ y al final del día eso es lo que para mí vale, pero sí me sacó de onda, porque yo considero que las que yo puse son más baratas de lo que he visto en otro lugares.

– ¿Crees que sería importante meter alguna clase en la que te enseñen mercadotecnia o cómo sacar al mundo tu arte?

-Es algo que todos los trimestres vamos pidiendo, espero que en un futuro sí nos lleguen a escuchar. […] Todas estas personas en el ámbito creativo y del arte sí tenemos que saber de esa forma individual.

-¿Crees que las redes te ayudan a sacar tu arte o te estancan, ya sea por los comentarios o la presión?

-Tengo una relación amor-odio con las redes sociales, principalmente con Instagram, porque llega un punto en donde la mayoría de todos los creativos están dependiendo de esta red social, sin embargo, Instagram cada vez hace que sea menos visible el trabajo de los creadores o que sea más difícil encontrar cuentas pequeñas. Pero mínimo trato de sacar lo bueno: puedo tener un portafolio que sea fácil de enseñar […] Creo que eso está muy padre, lo bueno es que te permite, de alguna forma, personalizarlo: no todos los muros o los perfiles son iguales […]. Es un buen espacio para ir explorando; sin embargo, no creo que quiera depender de eso en un futuro, quiero expandir mis fuentes más allá de las redes sociales. […] Aprovechar lo que me da, pero no desgastarme.

Happy Cow, ilustración de Cecilia Torres

-Tus ilustraciones tienen mucho color, ¿por qué el color tan explosivo?

-A lo mejor es mi niña interna hablando. El color es un idioma por sí mismo. De alguna forma transmites algo con el color y cuando se lo restas a un dibujo, a una ilustración, pues siento que le quita un poco de esa esencia. Hay gente que es muy buena haciendo sombras y matices, lo ves y lo aprecias, pero siento que el color es vida. No me imagino haciendo cosas sin color, porque no soy yo, no me vibra. Al final es saber qué quieres decir, qué es lo que te va a ayudar a dar el mensaje.

Además de las comisiones abiertas, Cecilia trabaja en la revista de su escuela en donde dice sentirse libre, ya que le parece un espacio seguro y toman en cuenta sus ideas. Además, está investigando cómo sacar su tienda en línea, aunque aún lo está pensando, y trabaja en mejorar su estilo y sus redes sociales.

Pueden ver sus ilustraciones y encontrar información sobre sus “comisiones abiertas” en su Instagram: @ceciliaeds o contactarla a través del correo: ceciliaeds1@gmail.com

Finalmente, Cecilia asegura que “este tipo de entrevistas ayudan a visibilizar los procesos que muchas veces no conocemos y espero que a alguien le pueda resonar esto.”

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